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En un estudio recientemente publicado en la revista Science Advances, un grupo internacional de científicos liderado por el Dr. Jorge Rocca en la Universidad Estatal de Colorado, EE. UU., lograron hacer este tipo de experimentos con equipamientos mucho más pequeños y compactos que utilizan pulsos de láser ultra-cortos. María Gabriela Capeluto, investigadora asistente del CONICET en el Instituto de Física de Buenos Aires (IFIBA, CONICET-UBA) participó de las investigaciones, específicamente en el desarrollo de materiales.
Los nanohilos cilíndricos (decenas de nanómetros de diámetro y varios micrones de largo) que diseñaron están hechos de níquel y cobalto, tienen un diámetro en el orden de las decenas de nanómetros y sirvieron para recrear por primera vez en laboratorio condiciones extremas de energía, presión y temperatura.
“Es la primera vez que se logran presiones tan elevadas (2-4 Gbar) a partir de generar estos plasmas por irradiación de láser de sustratos nanoestructurados. Escalando la intensidad de los láseres, se podrían lograr presiones cercanas la del interior del sol (>200Gbar) y estos son los experimentos que se realizaran en un futuro cercano en la Universidad Estatal de Colorado. Hasta ahora esto se hacía en laboratorios enormes del tamaño de un estadio de fútbol, pero este trabajo abre las puertas para poder estudiar física de ultra alta densidad de energía en laboratorios universitarios y entender, por ejemplo, cómo se comportan átomos cargados en plasmas densos, qué tiene relación tiene con lo que pasa dentro de las estrellas y cómo se propaga la luz a estas presiones, temperaturas y densidades tan grandes”, explica la investigadora.